Esta noche habéis venido
en sueños y me habéis dado unas cuantas monedas. No sé si eran
muchas o pocas. Tampoco sé de qué metal estaban hechas, si eran de
un metal precioso o no. No importa, porque me siento vacía,
lastimada y herida. Nvengo a deciros que vuestras monedas no son
buenas ni suficientes. No son las monedas que necesito ni son las que
merezco ni las que me corresponden. Así que no las quiero y no las
tomo, aunque procedan de vosotros y me lleguen a través vuestro. Con
ellas mi camino sería demasiado pesado o demasiado triste de
recorrer y no lograría ir lejos. Andaré sin vuestras monedas.
Esto
supone dar la espalda a parte de lo que eres y te pertenece. Supone
no asimilarlo. Pero y si lo que pasa es que lo cojes y lo asimilas
pero no lo amas? El verlo y rechazar llevarlo contigo, el no amarlo,
saber que existe, que es parte de ti, pero no coger las monedas, no
amarlo, es posible? Es posible?.
En realidad se trata de
una fuerza impetuosa, apasionada e intensa que puede tomar muchos
rostros y se nutre de su propio combustible emocional: victimismo,
queja, sollozo, resentimiento, sed de justicia, rencor, venganza,
hedonismo, perfeccionismo, vanidad, orgullo etcétera. Es una fuerza
enorme que configura el paisaje del sufrimiento humano. Representa
una inmensa alegría de personajes y posturas existenciales sobre las
que la persona trastamos de sostenernos cuando carecemos del coraje y
de la humildad suficiente para asumir nuestrasheridas y nuestras
bendiciones, para apoyarnos en la realidad tal como es, en nuestros
padres tal como son.
Esta fuerza es intensa,
ciega e impetuosa porque es falsa. Es la falsa fuerza que nos concede
la oposición a las cosas, el resentimiento hacia las personas y el
victimismo ante los hechos vividos.
Esta fuerza es falsa
poque no procede de la realidad, sino de la oposición y de la
negación de ésta. Es una fuerza que nos hace creer que se nos deben
compensar nuestras carencias y que, por nuestro sufrimiento, somos
merecedores de ciertos derechos.
Pero hay algo que debemos
aprender: ningún sufrimiento concede derechos, ninguna postura
existencial edificada sobre heridas concede merecimientos y el único
sentido de este sufrimiento, que no es dolor, es hacer sufrir a los
demás, ya que unicamente el dolor genuino despierta la compasión.
Fuí
mucho tiempo una heroína de trajicomedia, que quería que le
tuvieran lástima, que creía que merecía esa lástima de los demás
y demostrar como era de dura. Pero quería demostrarlo para que me
ofrecieran apoyo, poque la lástima de los deáms me daba poder, me
hacía sentir especial. Hasta que descubrí que la gente quiere soles
en su vida, no bolas oscuras y yo me convertí en sol, porque la
felicidad es una actitud de vida. Tiro y me alejo porque soy
independiente, porque me he aprendido a apañar sola. Es cierto que a
veces busco que me cuiden y que a veces me siento sola o vacía y
quiero ese abrazo, pero no lo quiero de una madre o padre. Tiro hacia
delante con alegría porque le doy la espalda a lo demás? Mi fuerza
es en parte genuina y en parte se mueve por la fuerza de escapar a la
independencia porque he aprendido que es lo que me toca, porque sé
que no puedo cntar, eso duele, eso impulsa a que me aleje y me da
fuerza? Esta parte de fuerza también sería genuina? Ésta parte de
fuerza es en realidad toda mi fuerza?
-¿Será esta persona la
que tiene las monedas que merezco, necesito y me corresponden, las
monedas que no tomé de mis padres porque no supieron dármelas de la
manera justa y conveniente? Será ésta la persona que tiene aquello
que merezco?
Quan vaig decidir que podía confiar en tu, que podia fer-me
petita. Tu em vas ensenyar que podia confiar en la gent i que podia
obrir-me. I jo em vaig agafar a tu com un salvavides perquè erets
l'amor que em donaves, erets amor incondicional com el que jo no
havia rebut en molt de temps, o com el que jo no havia apreciat en
molt de temps. Erets amor i acceptaves cadascuna de les meves parts,
i em feies sentir segura, eres casa. Pero necessitava massa, vaig
començar a necessitar-te i no estaves preparada i no podies donar
certs aspectes que jo necessitava, perquè no els necessitava de tu.
I feia molta por tot el que jo havia amagat, era una presa que de cop
havia explorat i només tu erets encarregada de contenir i no et
tocava però no hi havia ningú més allà disposat a fer-ho, i per
això tu ho intentaves però no podies, clar que no podies.. tenies
16 anys i jo 17 i estava desbordada i et desbordaba. Te hundirá y me
hundirá y solamente el grito nos servirá. Aquesta és la frase que
em martellejava el cap les últimes setmanes d'aquell nosaltres.
Sabia que jo me n'anava i tenia molta por d'emportar-te amb mi i
estava perduda.
No
tengo aun mis propias monedas, o por lo menos no lo sé, pero sé que
no las tenías tu. I per això vaig trigar un any a oblidar-te i de
vegades encara em costes; perquè ets la persona que sempre em deixa
veure que té quelcom que necessito, perquè ets capaç de fer-me
sentir “salvada” però sé que no les tens tu, les monedes i que
buscar-les en tu em porta a ofuscar-me. Crec que ja he entès que no
tens les monedes i per això ara si que funcionem.
Sabemos que cualquier
sufrimiento se sostiene sobre buenas razones y viene envuelto con
brillantes argumentos. Esto lo hace más vendible, más justificable.
Sin embargo el único sentido del sufrimiento, que no es dolor, es
hacer sufrir a los demás.
Y el terapeuta la recibe
pronto, la mira profunda y pausadamente y le dice:
Porque sabemos que el
paciente y el niño que sigue viviendo en su interior continua amando
profundamente a sus padres y les guarda lealtad, aunque en otro
nivel, por el escozor de las heridas u otras causas, no alcance a
tomar sus monedas.
En las profundidades del
alma, aunque el hijo rechaze a sus padres, también se identifica con
ellos. Y , cuando no puede tomarlos y quererlos, tampoco logra
quererse a sí mismo.
Vull
que no passi res per sentir-me malament. Sé que ho has fet el millor
que has sabut i em produeix una tristor inmensa no poder reconèixer
que ho has fet bé, o pensar que per mi no ha sigut suficient., Em fa
vergonya estar desagraida davant tot el que tu intentes. Sé que ho
has intentat de la millor manera que has sabut i em sento fatal de no
poder-t'ho agrair i a sobre tirar-te en cara les coses.
-Vengo
a deciros que estos últimos 10, 20 o 30 años de mi vida he tenido
un problema de visión, un asunto óptico. No veía claramente y lo
siento. Ahora puedo ver y vengo a deciros que aquellas monedas que
recibí de vosotros en sueños son las mejores monedas posibles para
mí. Son suficientes y son las monedas que me corresponden. Son las
monedas que merezco y las adecuadas para que pueda seguir. Vengo a
daros las gracias. Las tomo con gusto porque vienen de vosotros y con
ellas puedo seguir andando mi propio camino.
Es
que jo estic orgullosa de les meves vivències. No canviaria res
perquè sóc qui sóc i com sóc i sóc forta per tot el qu ehe
viscut. Sé que alguna cosa no està bé però no sé què és. Jo no
estimo les monedes però agraeixo les circumstàncies com han sigut
perquè m'han fet aprendre!.
Tenemos
problemas porque no fuimos bien o suficientemente queridos como
hijos.
El
conflicto está en amar de una manera infantil, ciega y mágica,
algo que nos lleva a implicarnos trágicamente en el destino y
dificultades de aquellos que forman parte de nuestra red de
vínculos, ya sean los padres o la familia en un sentido más
extenso.
Lo
importante no es el hecho de que no nos hayan querido o no nos hayan
querido suficientemente bien -aunque la percepción de si somos
amados o no es muy variable y subjetiva-, sino si nosotros seguimos
amando o no.
Es
decir, aunque no nos hayan querido como queremos que nos quieran
somos capaces de ser felices y aceptarlo como algo positivo e
íntegro.
El
malestar, la angustia, el infierno, la caída o como quiera llamarse
no es tanto el hecho de no haber recibido el amor de afuero sino la
falta de amor hacia los demás que sentimos dentro de nosotros.
Duele
que nos duela. Me duele no poder aceptarte de forma positiva. Porque
se que te quiero.
Lo
esencial es que abrazamos y en este abrazo acogemos a los demás, a
la vida tal como es, a los hechos, a nosotros mismos. Abrazar es un
movimiento espiritual. Es decir <<si>> a la existencia, a
lo que ésta trae y requiere en cada momento. Porque los padres son
los representantes de la existencia. A través de ellos se ha
manifestado la vida y nosotros podemos cuidarla.
Renunciar
a la falsa fuerza que hemos adoptado cuando construíamos una actitud
en la vida enraizada en la oposición, resentimiento, victimismo.
Ellos,
como mayores, pueden llevar su culpa y su responsabilidad y tú, como
niño, puedes seguir queriéndolos tal y como son, y conservas tu
inocencia.
Vale,
pero si no ho saben? I si el que busco es una disculpa? Això és la
força que no és genuina, es buscar la compensació que “crec”
que em mereixo?